Por Jaime Estrada.
A personas como un servidor aparte de llevarles la historia según nuestro criterio a veces nos apasionamos con el drama que se origina en las contiendas de boxeo de precio, pero últimamente hemos visto a gladiadores que se exponen a la derrota solo por el hecho de explotar el nombre.
Le sucedió a De la Hoya, a Mosley y ahora a Trinidad, no es un debate nuevo ya en pasado otros pugilistas se han adentrado en aguas turbias, como cuando el cubano José Ángel Mantequilla Nápoles era un gran monarca Welter y acepto ir de retador por la corona mediana en poder de Carlos Monzón que sencillamente lo hizo ver su suerte.




